Los servicios financieros se encuentran entre los sectores más regulados en publicidad digital, tanto por la normativa española y europea como por las políticas específicas de las plataformas publicitarias.

Certificación de anunciantes financieros

Plataformas como Google exigen certificaciones específicas para anunciar determinados productos financieros. Verificar este requisito antes de lanzar cualquier campaña evita rechazos y suspensiones de cuenta.

Transparencia en condiciones y riesgos

Cualquier comunicación sobre productos de inversión, crédito o similares debe incluir información clara sobre condiciones y riesgos asociados, evitando un lenguaje que minimice o oculte esos riesgos.

Evitar promesas de rentabilidad

No se debe prometer rentabilidad garantizada en ningún producto de inversión. Este tipo de afirmaciones no solo incumple políticas publicitarias, sino que puede constituir publicidad engañosa según la normativa de consumidores.

Segmentación responsable

Evitamos estrategias de segmentación que puedan dirigirse de forma desproporcionada a colectivos vulnerables para productos de crédito de alto coste, priorizando siempre una comunicación responsable.