Cuando un equipo de CRO empieza a generar hipótesis de optimización, es fácil terminar con una lista larga de ideas sin un criterio claro sobre cuál probar primero. El modelo ICE ofrece un marco simple para priorizar.

Impacto, confianza y facilidad

ICE evalúa cada hipótesis según tres criterios: el impacto potencial en la métrica objetivo, la confianza que tenemos en que funcionará según los datos disponibles, y la facilidad de implementación en términos de tiempo y recursos.

Evitar la trampa de las ideas fáciles

Es tentador priorizar siempre lo más fácil de implementar, aunque tenga poco impacto potencial. El modelo ICE obliga a considerar los tres factores en conjunto, evitando que la facilidad eclipse al impacto real de negocio.

Basar la confianza en datos, no en intuición

La puntuación de confianza debe apoyarse en datos cuantitativos y cualitativos previos, como mapas de calor, grabaciones de sesión o resultados de tests anteriores, y no únicamente en la opinión del equipo.

Documentar cada test, gane o pierda

Un test que no gana también aporta información valiosa. Documentamos cada hipótesis, su resultado y el aprendizaje asociado, para que ese conocimiento alimente futuras priorizaciones.